Parece que la crisis está llevando al capital riesgo inmobiliario a buscar alternativas que, asunque siempre pudieron estar ahí, no se habian utilizado tanto, se trata de la entrada en capital en las compañías (vehículos de inversón definidos para adquisiciones concretas) con una parte tanto de capital como por otro parte valores de otras companías de los fondos de inversión inmobiliaria, esto puede formular una estrategia que obliga a los fondos a trabajar en líneas de valoración diferentes, pero que si permite avanzar en las operaciones que quieran realizar.

El apalancamiento es complicado de conseguir hoy en día con las entidades financieras, y el mercado de deuda puede salirle muy caro a los fondos a la hora de apalancarse, incluso comprando inmuebles a precios de tasación actual + el descuento correspondiente.

Estas alternativas de las que actualmente se conocen publicamente pocas de ellas, obligan a que las operaciones sean algo más largas a la hora de plantearse, pero permiten tener una posibilidad de capitalización que hasta ahora no se habia utilizado demasiado de forma habitual.

Este tipo de movimientos permiten el que mercado de inversion inmobiliaria se pueda ir reactivando y los que tienen la capacidad de entrar en las grandes operaciones, como es el caso de las grandes corporaciones podrían utilizarlo a futuro de una forma mucho más activa con el fin de conseguir avanzar en adquiciones de grandes activos inmobiliarios, tanto a través de segundos fondos, como de forma directa.

Los fondos participados en muchos casos por grandes fondos de pensiones en todo el mundo y que ya tienen una trayectoría de deals con éxito son los que podrán jugar de forma más flexible en este mercado creando incluso fondos específicos o vehículos específicos que estén enfocado en este objetivo.